9 claves para que la opinión de los demás no te afecte en absoluto

 In Social

A mucha gente le afecta o preocupa la opinión de los demás porque, como seres sociales que somos, queremos ser aceptados y queridos por el resto de individuos. Es cierto, a todos nos gusta agradar a los demás y que incluso alaben lo que hacemos, pero no nos gustan para nada las críticas y las opiniones negativas sobre nosotros.

Nos importa demasiado lo que opinen los demás. Pero, el gran problema llega cuando a algunas personas les afecta tanto lo que dice la gente que dejan de vivir su propia vida y se amoldan a los comentarios y las opiniones que reciben.

Ciertos comentarios pueden llegar a herir nuestra sensibilidad y provocarnos un bloqueo emocional. Para que esto no ocurra y seas capaz de dirigir tu vida tal y como tú quieres, aquí tienes 9 claves para que la opinión de los demás no te afecte en absoluto.

 

1. Trabaja la seguridad en ti mismo

 

Si te aceptas al 100%, estarás dándote seguridad a ti mismo y lo que digan los demás te va a importar muy poco o nada. Y, es que, cuanto más nivel de autoestima tengas menos te afectarán las críticas.

Al igual que debes aceptarte tal y como eres, también tienes que respetar tus propias opiniones. Tu criterio debe ser el más importante y por el que te dejes guiar para tomar tus decisiones. Si siempre haces lo que los demás quieren o esperan de ti, nunca vas a hacer las cosas para ti mismo. Cuánto más te traicionas, entrando en conflicto con lo que quieres y con lo que deseas, más estás dañando tu confianza y autoestima.

 

2. Construye tus propias opiniones y defiéndelas

 

No te engañes a ti mismo diciendo a los demás una falsa opinión solo para complacerles. Si tienes un pensamiento que va en contra de lo que ellos piensan, adelante, no calles lo que tengas que decir por miedo a recibir críticas. Precisamente, en esta misma línea, estuvo Galileo Galilei. Este astrónomo y físico italiano defendió de forma inamovible una teoría en la que decía que el Sol era el centro del Universo y no la Tierra como se pensaba hasta entonces. A pesar de ser acusado de herejía, Galilei luchó por defender su postura hasta el fin de sus días y gracias a eso se produjo un gran triunfo para la ciencia. ¿Qué habría pasado entonces si Galilei se hubiera dejado influenciar por todos aquellos que le llamaban loco?

 

3. No vivas pendiente de la aprobación de los demás

 

Mírate por un momento y piensa si cada cosa que haces en tu vida la estás haciendo escuchando lo que sientes o si por el contrario haces lo que los demás aprobarían. Si te dejas influenciar por lo que diga la gente, al final serán los demás los que decidirán por ti.

Querer ser aceptado tiene un alto precio que puedes incluso llegar a pagar con tu propia felicidad. Si eres feliz haciendo lo que haces y siendo como eres ¿por qué tendrías que tirar por la borda tu felicidad para contentar al resto? Tienes derecho a vivir tu vida como quieras, así que, céntrate en tu propia aprobación y la de los demás dejará de preocuparte.

 

4. Reconoce tu valor

 

Como tú no te conoce nadie. Todo aquello que puedan decirte otras personas no debe tener el mismo valor que lo que puedas decirte a ti mismo. No podemos darle mayor importancia a lo que piensen los demás que a nuestra propia opinión. Porque cuando dejas que pase esto es como si le estuvieses diciendo a esa persona: “lo que tú pienses me importa más que lo que yo opino”.

En realidad lo que te dice otra persona tiene más que ver con ella que contigo mismo, entonces que no te afecte demasiado aquello que te haya dicho. Valórate y ten en cuenta que lo que opines sobre tu vida o lo que pienses sobre ti tiene mayor importancia. Respétate y respeta el derecho de las otras personas a decirte lo que opinan. Cuando entiendas esto, esa nube que forman todas las opiniones que recibes se evaporará y dejará de importante lo que digan o no los demás.

 

5. Pon límites

 

Si hay alguien que está sobrepasando los límites con sus críticas u opiniones y eso incluso te hace entrar en un estado de malestar y rabia, lo mejor que puedes hacer es frenar su conducta. No te reprimas por miedo a quedar mal. Utiliza la asertividad y no dejes que nadie opine demás sobre tu vida.

 

6. Olvídate de gustarle a todo el mundo

 

Ten en cuenta que siempre vas a encontrarte con personas a las que no les gustará lo que  hagas, no te aceptarán como eres o no estarán de acuerdo con tus opiniones. Habrá gente que te criticará por tu modo de vida o simplemente porque te tenga envidia, pero no pasa absolutamente nada, tu vida extraordinaria va a continuar digan lo que digan.

No puedes pretender gustarle a todo el mundo. Habrá personas que te rechacen por el simple hecho de no compartir su misma opinión, pero esto no es problema tuyo sino de ellas. Tienes derecho a que los demás te acepten y te quieran como realmente eres. Pase lo que pase, debes seguir siendo fiel a ti mismo.

 

7. No tengas miedo al qué dirán

 

¿Quieres hacer un cambio en tu vida pero te da miedo porque quizás no cumpla con las expectativas de algunas personas? Tu miedo al qué dirán aparecerá siempre que te apetezca hacer algo radicalmente diferente a lo que estás haciendo ahora o a lo que ellos están acostumbrados. Hagas lo que hagas todo el mundo va a opinar sobre tu vida o sobre lo que hagas. Si haces las cosas “bien” opinarán y si haces las cosas “mal” también opinarán. Y lo peor es que seguirás encontrándote a personas que no estén de acuerdo contigo. Entonces, ¿para qué preocuparse por el qué dirán?  

 

8. No permitas que las críticas te cambien

 

Fotografía: Bagan Fotografía

Haz lo que sientas y deja que hablen. Si te tienen que criticar al menos que lo hagan por algo de lo que tú estás satisfecho de haber hecho, porque si no lo haces por miedo a las críticas, al final te arrepentirás y te sentirás frustrado por no haber dado el paso en aquel momento. Haz caso a tu intuición y no te dejes influenciar por la opinión que tengan los demás. Tómate las críticas negativas como algo pasajero que llega a tu mente e inmediatamente desaparece y no como algo que te defina  realmente.

 

9. Aprende de las opiniones de los otros

 

Cuando alguien te hace un comentario tienes la oportunidad de aprender sobre ello. Si la opinión que llega a ti crees que tiene algo de cierto, tómala como constructiva y utilízala para mejorar. Recuerda, solo tú decides hasta qué punto te afectan o no las opiniones de los demás.

 

Que la opinión de los demás no te afecte depende de ti y de cómo vivas tu vida. Si te planteas un cambio, puedes empezar aquí con una clase totalmente gratuita. Es una lección de regalo que podréis disfrutar solo un determinado cupo de personas y por un tiempo limitado. Si quieres seguir aprendiendo y mejorando otros aspectos de tu vida, asegúrate de no perderte esta clase haciendo click aquí.

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Comments
  • Responder

    Las opiniones no son más que interpretaciones personales de los hechos, son las valoraciones y estimaciones subjetivas por las que concluimos si algo es bueno o malo, beneficioso o perjudicial, siempre supeditados por las morales y las normas de obligado cumplimiento existentes, porque todo es condicional, lo que pasa es que a veces no conocemos cuales son las condiciones.

    Así pues las opiniones son personales representaciones mentales, que equivalen a lo que uno personaliza interiormente de la realidad y la hace suya, que es distinta para cada uno de nosotros. Esas representaciones que hacemos instintivamente y de manera inconsciente, son creadas como consecuencia de el orígenes, posición, creencias, ideologías, temores, deseos, expectativas, de las escala de valores, del nivel educacional y cultural, por lo que un mismo hecho es vivenciado y entendido de diferente manera por distintas personas.

    Piensa que las cosas que nos pasan o nos hacen los demás no son las que nos perturban, si no las interpretaciones que nos hacemos sobre ellas, las representaciones que nos creamos mentalmente sobre los hechos, yo te recomiendo que hagas como yo, como si no fuera contigo, sobre las cosas que te digan sobre tu sexualidad, sobre tu pasado, sobre tus errores… tú sabes lo que eres, lo que pasó y te gusta, nunca dejes que nadie te diga lo que deseas ser, hacer y te lo imponga. Cualquiera puede verse afectado e incluso dañado por un mal comentario ajeno, es muy sencillo estarlo, lo complicado es elegir el momento adecuado de estarlo, con el propósito justo y sin que nos perjudique.

    En definitiva, absolutamente nadie puede hacerte sentir mal si tú no se lo consientes, osea que no te hace mal quien quiere, sino quien puede, ese poder solamente se lo puedes conceder tú a los demás, si te conviene, claro… No podremos controlar las cosas que nos pasan, están fuera de nuestras decisiones y elecciones, ni tampoco a las personas que conocemos y tratamos, no depende solamente de nosotros con quien interaccionamos, pero sí que podemos controlar nuestra respuesta hacia lo que nos pasa y nos hacen, controlar los nervios y las emociones es difícil, pero hay que hacerlo para no estar en manos de nadie, y que nos hagan lo que les dé la gana de malo y así destrozarnos. Por lo que no podemos cambiar lo que dicen y nos hacen otros, ni lo que nos molesta, pero por supuesto lo que sí podemos cambiar es la actitud con la que nos enfrentamos a la vida, ya sé que la responsabilidad es atemorizante, pero es la que en realidad, nos permite ser dueños de nuestra existencia.

    No se trata de anular todos nuestros deseos de aprobación, sino de eliminar las necesidades excesivas y arrolladoras sobre otras personas, cosas o del amor. La verdadera apreciación no viene de la aprobación de los demás, sino del cariño que nos tenemos a nosotros mismo, y de seguir nuestros intereses, independientemente de lo que quieran los demás. Cuando no se nos aprueba o se nos rechaza es muy duro, pero no es el acabóse. Por ello, tenemos que preguntarnos qué es lo que queremos hacer con nuestra vida, en vez de hacer lo que les gustaría a otros que hiciéramos. Una de las mejores formas de realizarnos es dar amor aunque no lo admitan, es darlo con sinceridad y de manera sosegada y inteligente.

    ARTURO KORTÁZAR AZPILIKUETA MARTIKORENA ©

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